Imprecación del hombre de Kenya de Jorge Zalamea

Y si me da la gana de atravesar a nado el enorme río?
Y si me da la gana de empinarme más que la girafa?
Y si me da la gana de hacerme con la piel del ocelote un escudo y con su cola
un adorno?
Y si me da la gana de ganarle en la carrera a la gacela?
Y si me da la gana de asustar al león con sólo un grito y una tea encendida?
Y si me da la gana de hacer del elefante mi amigo?
Y si me de la gana de cazar al cocodrilo con sólo un palo aguzado ?
Y si me da la gana de hincar los dientes en la fruta, en la pulpa de la niña o en el
hombro de mi enemigo?
Y si me da la gana de tallar en un trozo de ébano la cabeza de la niña?
Y si me da la gana de los sortilegios?
Y si me da la gana de palpar todo mi alto cuerpo lustroso?
Y si me da la gana de empaparlo con aceites?
Y si me da la gana de coronar mi cabeza con multicolores penachos
cimbreantes?
Y si me da la gana de llevar a la niña al lugar en que el bosque canta?
Y si me da la gana de oler sus axilas entre las altas hierbas?
Y si me da la gana de oler su sexo asaltado por las hormigas?
Y si me da la gana de escuchar su dulce queja?
Y si me da la gana de danzar con ella la nocturna danza del amor?
Y si me da la gana de que los gallos salvajes se esponjen en torno nuestro ?
Y si me da la gana de que las luciérnagas se prendan a los largos pezones
morenos de mi niña?
Y si me da la gana de que toda la tribu muestre sus dientes de coco, riendo con
mi hijo recién nacido?
Y si me da la gana de ver a centenares de niños jugando con el agua, las frutas
y el lodo en nuestra aldea?
Y si me da la gana de oír a nuestras mujeres piloneando el millo?
Y si me da la gana… ?
Y si me da la gana de trepar hasta la cima del monte Kenya para ver desde allí
mi país, todo mi país, toda mi gana?
Y si me da la gana de tenderme al sol para medir con mis hombros y
mis ríñones y mis piernas toda mi tierra, mi tierra, mi tierra nativa?

¡Ay, ay, ay!
Dónde está esa tierra, la que fue mi tierra, mi tierra propia?
Apenas le alcanza el día al sol para lamer con su lengua caliente esa
tierra, toda la tierra que rodea al que fue mi monte Kenya,
y el hombre kenyata no tiene ya de su tierra con qué hacerse una estrecha casa
de muerto!

Y si me da la gana….?
¡Gana de mi libre gana!