La gracia de la maldad escoge un lugar pequeño para posarse, levemente de Rocío Silva Santisteban

eso lo repite
lo repite con la boca entrecerrada:
la decisión final fue lanzarlo por la borda
tras el tiro de gracia.

(Yo lo vi todo:
sentada en la tercera fila con una gran bolsa
de palomitas sobre la falda, se escapaban
pero las cogía en el aire y luego cerraba los ojos
ante los sonidos crujientes)

Particularidades

El color azulado de la piel lo delata:
siempre será dominado
por aquellas pasiones.

(Él no puede soltarse, me lo ha dicho: ‘no puedo,
querida, vete tú y déjame aquí, junto al mar…’)

La camisa blanca: una fuerza brutal escondida
en los ojos,
la inmensidad de un movimiento ingenuo
tras un golpe mortal.

Y los imperdibles al lado del corazón ??azul, igual
que el de los hombres?? no tiene otra razón sino:
olvidar el terror.