Adaptación

Si retirase con esta mano
cuanto hubiese dado con la otra
si a mi mano izquierda no le importase
en qué asuntos anda la derecha
si con buenísimas maneras me convencieran
de que lo cortés no quita lo valiente
si de tanto hacer la ronda
se me diera al fin por elegir pareja.

Si considerase gentil
ceder la última palabra
si viviera nombrando a Dios
en tanto voto por César
si alabase el orden establecido de las cosas
y decidiera consecuentemente
tornarme buey por el camino,
y punto.

(Donde Ud. por supuesto, decidiera ponérselo
rotundamente y absoluto)

Cópula

La cópula es un árbol loco y triste
donde florece repentinamente
esa nada que se esparce desde la carne
hasta la piel y el grito.
La cópula es un cuchillo de angustia
fraccionado en milésimas de júbilo.
Es un dolor en tosco disimulo
una perdida redondez de ausencia
un tiempo sin pulso.
Es de golpe querer lanzar el cuerpo
lejos del cuerpo
reconocernos en otro cauce antiguo
infinitamente más abiertos
y más impenetrables.
Es casi derramar la sangre
en una ciega profusión de giros
imágenes y rostros.
La cópula es la esperanza negativa
que se traga a sí misma
y se recomienza sin falta
en su propio lamido.
Nosotros copulativos
dadivosos o tercamente inhóspitos
agua o llamas
corteza de existir simplemente
y sin embargo borrosos de cenizas
futuros cadáveres.
La cópula es un túnel engañoso y rápido
es hacerle muecas al espejo.
querer joder a la muerte
en una esquina ávida y sin luces,
volvernos repetidamente
muro y milagro
abismo y canto
silencio, tumulto.

Desubicación

Aquí se estila
lavarse las axilas
por tiempo indefinido
mientras se viva
y se acostumbra
el amor por cuotas
el vestido decorosamente
limpio
sin señales de pasto
ni de mariposas
o sea que todo
viene a ser
cuestión de estilo
y de mandamientos
por lo cual entiendo
razono
que aquí no quepo yo
con mis desobediencias lógicas
con mis amores incompletos.

Reflexión

Si no tuviera
este enjambre de amor en el pecho
sería perfecto
vivir a tu lado buenamente
como se recomienda
palidecer contándote cuentos
acerca de nietos y de insecticidas.

Si no tuviera
los pies incontrolables
sería edificante
comerme las preguntas
esperarte quieta
con una sombra leve en la manos
limándose las uñas.

Si no tuviera
traumas y pecados inmortales
probablemente
estaría cometiendo padrenuestros
y en silencio
buscaría entre las sacaras palabras
alguna que permitiera la desobediencia.

Si no tuviera
tantos argumentos indecentes
estaría mirando
cómo el aburrimiento
crece
y no sería ésta que te piensa ahora
sobre otro cuerpo
y otra calle
en otra noche.