Están sentados de Ryszard Kapuściński

Están sentados
el uno frente al otro

ella piensa
qué maravilloso es él

beben

al otro lado de la ventana está oscuro
la noche rodea la ciudad
ocupa las calles
ahuyenta a los transeúntes

de repente
él busca en su interior
saca un sapo

ella mira
no puede creerlo

saca cucarachas
un puñado
pulpos pólipos
arañas
salen solos
reptan

se apresura
porque todavía
queda mucho

las apestosas zapatillas de un vagabundo
el saco podrido de una mendiga
enanos repugnantes
vampiros
brujas

la mesa a la que están sentados
(con una botella vacía como naturaleza muerta)
toma vida y se mueve

el sapo croa
las cucarachas culebrean
las arañas rebosan de veneno

entre tóxicos efluvios
él da vueltas
balbucea

con las fuerzas que le restan
da tumbos hasta la calle

desaparece
arrastrando los pies
Versión de Abel A. Murcia Soriano