Freud de Federico Hernández Aguilar

Necesita una hora de llanto
el niño perdido en el bosque
para vengarse toda la vida.

PASIÓN

Porque sabe que hemos venido
a aplastarla nuevamente,
la hierba se pone amarilla al vernos.

ARA

Ponedle un caso en las ramas,
amarradle una pistola al tronco,
cubridle de espeso carmín las hojas,
vendadle cada una de sus raíces…
Y ni por esas
se parecerá al hombre.

EDAD

Veintirrés años de vida,
doce de asombros,
dinco de inquietudes,
ni uno de certezas.

EROTISMO

Mientras bajo con mis labios a otra parte,
¿te comes mi dedo índice?

VERGÜENZA

Tres pudores rozando con el asma
que por la lengua sale a desvestirte.
Un cruel, atrabiliario y gris fantasma
que teme verte amar y divertirte.