Invocación de Jairo Guzmán

I

De plomo
el cielo es el pecho de una momia
molida a manotazos
De plomo
el cielo colmado de puños que apagan el sol
en ojos de niños
II

Niño que destrozas la flor
con gestos que te abominan

en el vértigo de la luz
tu pasión se desvanece

Niño de manos cortadas

desde la azotea
donde ancianas y un muerto
juegan a los dados

los brazos de tu muñeco
son arrojados

Niño que oteas
nidos de golondrinas

esplendentes

tus ojos
vuelan

III

Niño
tú yaces junto a la laguna
tu torso en la penumbra
tus pies son mojarras amarillas

tú te quedas absorto
como aquel que escucha por última vez
el aullído de un perro

la tarde
vertiginosa
te invade