Ganimedes

En tu luz matinal como me envuelves,
¡oh primavera amada!
Con todas las delicias del amor,
entra en mi pecho
tu sacro ardor de eterna llamarada;
¡oh infinita Belleza:
si pudiese estrecharte entre mis brazos!

Recostado en tu pecho languidece
mi corazón; de musgos y de flores
dulcemente oprimido, desfallece.

 » Leer Mas…

La despedida

¡Deja que adiós te diga con los ojos,
ya que a decirlo niéganse mis labios!
¡La despedida es una cosa seria
aun para un hombre, como yo, templado!

Triste en el trance se nos hace, incluso
del amor la más dulce y tierna prueba;
frío se me antoja el beso de tu boca
floja tu mano, que la mía estrecha.

 » Leer Mas…

¡La encontré!

Era en un bosque: absorto
pensaba andaba
sin saber ni qué cosa
por él buscaba.

Vi una flor a la sombra,
luciente y bella,
cual dos ojos azules,
cual blanca estrella.

Voy a arrancarla, y dulce
diciendo la hallo:
«¿Para verme marchita
rompes mi tallo?»

Cavé en torno y toméla
con cepa y todo,
y en mi casa la puse
del mismo modo.

 » Leer Mas…

Meditación ante el cráneo de Schiller

Era el lúgubre osario… en orden, mudos…
quédome absorto al remirar la fila
de cráneos polvorosos y desnudos;

y atónito, nublada la pupila
en la visión, soñé los tiempos idos…
y fue el pasado en su mudez tranquila.

Los que tanto se odiaron, ora unidos,
rozándose, mezclaban los despojos
de duros huesos en la lid partidos,

y acostados en cruz ante mis ojos,
en posición de beatitud serena
dormían dulcemente sus enojos:

vi en sueltos eslabones la cadena
de omóplatos en tanto el mundo ignora
¡qué fardo les impuso la condena!

 » Leer Mas…

Mignon

-¿Conoces el país de medra el limonero
y doradas naranjas bajo la parra brillan?
Del cielo azul un leve céfiro se desprende
plácido el arrayán y altivo el laurel vibran.
¿Conoces el país?, dime.
-¡Oh, sí, allá
contigo, amado mío, quisiera yo volar’

-¿Conoces tú la casa?

 » Leer Mas…

Pensamientos nocturnos

¡Oh, Desdichadas estrellas! Vuestro destino lamento.

Vosotras que han iluminado el mar y el marinero,
Radiantes destellos que adornan los cielos;

Dioses y hombres os han despreciado:
No las aman, jamás han aprendido a amar.
Incesante e interminable danza os mueve
En el espacioso cielo, donde vuestro encanto se despliega.

 » Leer Mas…