Veo, veo de Pureza Canelo

-¿Qué ves?
Tu mar
El mar tendido como un libro de versos

-¿Color?
Elegir es barcaza lentísima de amante

-Pero dime ¿color?
El tiempo que ahora mismo sale de tu boca
El calor dulce que nos ata en la tarde
Eolo escuchando detrás de la puerta

-¿Y la palabra?
Amor

-Otra más
Mío

-Demasiado deprisa, empecemos
¿Qué ves?

El mástil de los siglos que es luchar
con tus ojos y el poso de todas las
simientes habidas en el pecho que mueves.
Veo también la noche aquella que hicimos
brillante, de brillo amor, porque navegábamos
sin perder de vista la desesperanza
de otros en el descampado de arena
lamiendo su dolor mientras restallaban
los besos de dos siglos amantes
que al cuerpo ajustábamos provocadoramente.
Acuérdate qué travesía de noche del alba
porque estando oscuro nosotros vemos y
de día cerramos la puerta hasta la luna

-Yo veo más
Amor clavado en la abundancia
que egoísmo llaman porque de gozo humano
seguimos cruzando el mar bajo los astros
voluntad de vivir que no llega
a los que solitarios siguen con el alma
de las sombras en el descampado de arena
donde tú y yo reforzamos el nido, la pasión
de azafranada luz y
juntos a recibir el sol, amar en su diente

-¿Está viniendo ya?
Previa luciérnaga mezclada de noche
paraíso y noche de día, tan despacio
como procura el deseo de morirnos

-¿Qué ves?
Tu mar
El mar tendido como un libro de versos
Las aguas que están besando el suelo
mecido en siglos que recogen tus ojos
La serpiente decididamente yerba y

amor mío
que puede silbar
y silba.