Concurso de belleza

Se requiere mujer hermosa;
senos mirando al cielo de por lo menos
dieciocho pulgadas cada uno
torneando suavemente una
cintura tierna que las manos
puedan abarcar dentro de veinte pulgadas
más abajo treinta y seis esta vez
sobre la pelvis
todo será canjeado por un viaje alrededor
del mundo automóvil último modelo
maridos eventuales presentacioens en TV
anuncios publicitarios
y el mejor maquillaje a prueba de agua
que se conozca.

Dos amigos

Dos amigos por la vida andan
juntos como hermanos
se trenzan por la misma vía
van como tiburones jadeantes invencibles
reman con sus dos fuerzas contra
una corriente que luego de discutida y analizada
resulta lamentable a ojos vista

hasta que un día
uno de ellos ciego cogido por la cola
rompe el hechizo

-el amor no basta-
los dos amigos se hablan luego sólo de vez en cuando
ya no se miran a los ojos
justifican un encuentro casual con intermitencias
aisladas
de allí en adelante
seguirán siendo tiburones jadeantes enflaquecidos
con un par de tristezas sobre el río.

La única mujer

La única mujer que puede ser
es la que sabe que el sol para su vida empieza ahora

la que no derrama lágrimas sino dardos para
sembrar la alambrada de su territorio

la que no comete ruegos
la que opina y levanta su cabeza y agita su cuerpo
y es tierna sin vergüenza y dura sin odios

la que desaprende el alfabeto de la sumisión
y camina erguida

la que no le teme a la soledad porque siempre ha estado sola
la que deja pasar los alaridos grotescos de la violencia

y la ejecuta con gracia
la que se libera en el amor pleno
la que ama

la única mujer que puede ser la única
es la que dolorida y limpia decide por sí misma
salir de su prehistoria.

Elegía

No significa nada, Patria, nuestro dolor de antes.
Es ahora cuando nos duele el cuerpo y el alma y la vida.
Es ahora cuando respiramos sangre por tanto tiempo contenida.

Es ahora, Patria,
cuando nos abrochamos el cordón umbilical al corazón
y podemos marchar contigo
y podemos dolernos, hacia adentro,
con dolor de Patria
por tantos muertos y tantos caídos.

Tus flores, Patria, han sido agredidas.
Tus flores y tus niños y tus pájaros.
Trajeron armas, los invasores,
Para desraizarnos a todos, Patria.
Querían hundirnos y pisotearnos
y reírse en nuestro dolor y
nuestro amor herido de Patria Noble.

Ellos, los invasores,
iban a des-sembrar nuestra Bandera
con manos sucias, criminales,
de apátridas habitantes de la zona.

Ellos, los invasores,
querían comprar nuestras hermanas hembras,
para crearnos una casta infra-humana
de perversos “zonians”.

Ellos, los invasores, Patria, eran Yankees.
Tenían sobre el uniforme sus letreros: “U.S Army”, Patria.
Y en la frente, no tenían a Dios. ¡No!
Ni en sus pisadas dejaban huellas de hombres,
ni siquiera de extranjeros, Patria.

Ellos, los invasores,
habíanse comido nuestra fruta y nuestra leche
y se habían bebido nuestro viento
y se habían acostado en nuestra tierra.

Eran incapaces de pagarnos
con otra cosa que no fueran balas
y ametralladoras
y tanques
y soldados furibundos,
y bombas lacrimógenas
y toletazos
y empujones
y discriminación
y contrabando
y masacre de niños
y muerte.

Patria, la muerte te la enviaron.
Todos los Héroes del 9 de enero.
Todos los Niños y los Institutores Mártires.
Todos los pedazos propios de tu entraña.

Por eso, Patria, te digo, yo aquí,
frente a tus muertos de ahora:
No significa nada nuestro dolor de antes.
No significan los Próceres.
No significan las Citas con la Patria.
No significan los Tratados solapados.
No significan las Operaciones Amistad.
desde más allá de una electrificada cerca
que habían levantado para robarnos
nuestro derecho,
nuestra agua,
nuestro cielo,
nuestras mujeres,
nuestro canal,
nuestra faja de Zona Canalera.

Allí, en la cinta de agua que te parte
las entrañas, Patria,
se descubrieron ante ti, todos tus hijos muertos.
Ni las Alianzas de Progreso, ni de ninguna especie.
Nadie tiene ahora validez, Patria querida,
Patria amada,
Patria mártir,
Patria inmolada por codicia Yankee

Patria que te desangras por tus cuatro costados
Patria que te duelen las balas 30-30.
Porque tus Leyes tienen huellas de metralla
y te ha nacido hoy una Avenida de Mártires,
y el corazón te fue bifurcado por un largo convoy
de soldados armados, para detener tu furia y tu venganza.

No significa nada, Patria, nuestro dolor de antes.
Ahora que te han desarrajado el pecho
para sembrarte veinte muertos nuevos.
Ahora que te veo doblada,
llevándote tus muertos a la cara,
para besarlos, Patria,
sacudida la espalda por la fobia asesina
de unos extranjeros rubios que nos burlan, Patria.
Esos muertos que abrieron los ojos espantados
y cayeron con los labios abiertos
porque aún no acababan de gritar tu nombre.
Esos muertos, Patria, llenas de balas las entrañas
cuando se arrodillaron a buscar tus piedras
para ofrendársete en Mártires.

Tu, Patria, puedes ahora galopar en busca de tus Héroes.
Te nacieron mil hijos nuevos por cada racimo que cayó.
Te volveremos a sembrar banderas en cada sitio
donde fue ultrajada.

¡Patria, Patria, que te duelen hoy
todos los dolores de tus hijos!
¡Patria, Patria que te sientes débil y pequeña
para guardar tu sola tanto dolor que llevas en el alma.

No significa nada nuestro dolor de antes, Patria.
Significa ahora, sólo tus Héroes y tus Mártires
y tu Sangre y tus Muertos
y tu corazón caliente y rojo
hirviente fuego de tu propia entraña.

Reminiscencias

Durante toda una mañana
contemplo niños jugando en el parque

en mi infancia yo fui como ellos
también disfruté del aire y lancé mis
manos como mariposas hacia la copa de los árboles

ahora en cambio ellos siguen corriendo
mientras yo permanezco
y no recuerdo en qué preciso momento
mis manos ya no fueron más mariposas

A Una Mujer

Eres más fuerte que una máquina
hasta ahora has hecho el trabajo
tuyo y el de otros

eres más inteligente que el tiempo
has ganado más batallas que los
que las han provocado

eres más suave que el rocío
más ligera que el viento
y todavía preguntas ¿qué hacer?

pon tu corazón donde lo cubra la ternura
anida tus manos junto al fuego sin temor
no desanimes no cedas no des un paso atrás
no tires por la borda lo ganado
el futuro sólo guarda para tí
despejada la senda nueva vida

Fábula del Hombre Nuevo

No como el hombre que plantea Prevert
que nada puede contra ese mundo
en el que sólo el hombre
llena los estómagos
no
como ese
que a duras penas
imagina
cabezas de ternera
o cualquier cosa
con tal que sea
comestible

no
como ese
que mueve suavemente
las mandíbulas
porque -claro- entre ellas
aprieta apenas viento
no
como ese
de ojos
de manos
de patas de borrego

no
como ese
que nada tiene que perder
pues nada tiene
sino
como este nuevo
que va a tomar lo suyo
lo que de siempre le perteneció
y le fue usurpado
todos los frutos las carnes las aguas las flores
-que también
pueden
comerse
las flores-

y sabe
que de ahora en adelante
destruirá
al que quiera arrebatarle
su dicha

Fábula del Aguila que se Hizo Vieja/Viciosa/Ciega

Algún día
echaremos a los niños
el cuento del soldado Calley
que mató y mató
entre drogas tragos y chingongo
mascado
arriba y abajo de los dientes

algún día
echaremos a los niños
el cuento de Angela Davis
que se levantaba cada mañana
dudando
entre ponerse la armadura contra las balas
o llenarse los bolsillos

la carterita y la ropa interior
con glicerina
porque se dio cuenta que era negra
toda negra:
alma
cuerpo
futuro
y pensó en voz alta que era un lindo color

algún día
echaremos a los niños
el cuento aquel del águila
que se hizo vieja
viciosa

ciega
y no se enteró
sino muy muy tarde
que ya bajo sus garras
bajo sus patas bajo sus dos alas
momificadas
nadie
-porque ya no había locos criminales ni mafiosos-
esperó más
a que contáramos
esta historia

Oh mis Herederos

Oh mis herederos
oh mis heredades
oh mis oh bestiales que aún puedo nombrar
con nombre limpio de caballo nupcial

cuerpos como heliotropos antropófagos
tibios para el beso para el apareamiento
frentes para sembrar sólamente la paz

tierra mía tierra nuestra tierra
para caber y pernoctar

sembrada de gavilanes peces huracanes
que aguardan agigantándose arañando
el único hueco del reposo

agua de nuestra lengua agua de
nuestra casa agua luminosa de nuestras bajamares

sofocada estación que nos señala
ahora y después
el camino que viene

Es toda la Soledad

Es toda la soledad quien está contigo
y te seduce
necesaria densa impávida como templo
al que aún no entras

recogida sangre la de tu vidamuerte
distraída tantas veces del horario sonoro
de la máquina que espera por tu sagacidad
crean números como serpientes
que comerán lentamente tu cráneo

y tu barrio de emociones se agolpa y milita
ojos han de salir a tus angustias
para llorar y barbas a tu corazón
para debilitar la esperanza que no morirá

y es que no muere esta vida inmortal
que te estoy heredando

Imagen

Persigo una imagen como la babosa
acurrucada y lívida pegada a una hoja
sintiendo la luz que hunde su lengua
y corta venas puños genitales puros

suaves como nochebuenas de infancia

vértigo que mece el deseo profundo
espejo de mil tumbas con mil muertos
mis muertos
cantando y resucitando
tres días consecutivos

persigo la imagen que aún no conozco
le doy forma con sangre de otras sangres
que debo a hurtadillas como una ladrona
–mini-drácula de risa–
en cazuela ajena

imagen / deslumbradora
imagen que siento como gota
clara en el cerebro

Estas Palabras las Leerás Mañana

Estas palabras las leerás mañana
y te sorprenderás
de cuán difícil era modularlas

no entenderás cómo era
en estos tiempos
mantenerse despierto a todas horas
recoger una pequeña piedra
cepillarte los dientes
jugar a la pelota
tener las manos limpias
acumular el deseo en la transparencia de unos ojos
que también
pudieron delatarte

será difícil pero a la larga
entenderás que este secreto
que tú y yo
estamos compartiendo
es el mismo que une
al cazador y su presa

Te Miro y me Cercioro

Te miro y me cercioro que cada día
estás más lejos de mí
y me divierte comprobar que el aire
nos circunda igualmente

en esta ciudad y en otra
debe pasar lo mismo a tantos conocidos:
es la hora de alejarse

recordaré el hueco sereno de tu vientre
o el color de algún pañuelo
quizás alguna palabra recogida en otros labios

alguien ha de decir un nombre y yo
quedaré paralizada un instante
un ave graznará y luego
sonreiré a esos ojos nuevos que desearán
para sí todo este amor que ahora te entrego

Piel de Gallina

A los gritos de un niño
que cae de un balcón
se me pone la
piel de gallina

y si leo en los diarios
la crónica de la tortura
se me pone la
piel de gallina

cuando conozco cuerpos
trenzados sin amor
se me pone la
piel de gallina

casi nunca ocurre algo
que deje de conmoverme
y me ponga la
piel de gallina

Si tu Corazón te Pide

Si tu corazón te pide el ropaje
del amor
nada puedes hacer para engañarle

no hay manto de avaricia
que sea capaz de hartarle
ni halago hipócrita que le reprima
ni suficiente oro en el mundo
para comprarle apaciguamiento

lo que vale a tu corazón ansioso
es sólo la compañía piadosa
cálida
del trabajo compartido
del alimento para las largas horas de vigilia
del susurro tiernísimo de los dedos
sobre la espalda
y siempre
y sobretodo
los ojos límpidos y confortables
-nido de ave en celo-
de ángel ciego del canto liberador

La Casa del Silencio

La casa del silencio
rómpese a menudo
y se escucha en el cielo
el tránsito del aire

sobre mi testa terca
prodúcese su impacto:
reconozco en mí misma
la imagen fiel del canto

capullo liso vuelve
a conocer mi mano
y en la ruta del labio
sangra lenta la herida

9 de enero: Un Minuto de Silencio

Nueve de enero, número inicial
principio germinal de independencia.
Lúgubre silencio letal de palomas
soltadas en el centro de la vida
donde nacieron los soldados de la Patria
donde murieron: quemados sus ojos
acongojados por dentro
ultrajados en su casta y en su sangre
violados en su lengua y sus hijos
acogotados, sumidos en la ira y la barbarie
los militantes de la Patria nueva
de la Patria sangrante
de la gimiente Patria
de la despedazada, dulce, buena Patria
con su pecho abierto por la metralla
la soberbia, la odiosa conquista del imperio
de Estados Unidos por el crimen.

Yo no he llorado por los muertos
por las rosas que acumularon sus ojos
abiertos y estrellados
no he llorado aún por las manitas
de las niñas morenas
que colgaban gaviotas en la tarde
por los patines y tambores abandonados
donde comienza la frontera
donde colocaron letreros en idiomas extranjeros
con cintas y galones y estrellas y águilas
y luces de bengala
y escuelas de adolescentes engreídos y altaneros
a quienes cerraron el alma
a quienes quitaron las tablas de los diez mandamientos
quienes no tienen arcilla para hacer
estatuas de borricos, pájaros o pequeños ángeles sin alas.

Compañeros: una campana para su memoria:
Hay semen de mártires regado en las plazas
lágrimas de madres, viudas, huérfanos
acumuladas a la orilla de los templos.
Hay multitud de huesos clavados en tierra
y cadáveres redondos y fríos vestidos de banderas
a lo largo de calles y campos.

Hay oraciones tendidas hasta el cielo
con una urgente condición de reto, árboles caídos
frutas doloridas y un rencor de decenios descendido
en torrentadas ardientes por los ríos:
un rencor absoluto y solidario un odio colectivo
que vamos a llevar hacia el lugar que tiene
nuestro dolor de sexo ultrajado
de corazón apedreado
de lengua amordazada
de nidos agredidos
de pezones silvestres y dulces
como cuajados labios de azucenas.

Compañeros: una voz que se detenga en esta fecha
en este nueve de enero amanecido
en este momento extraño de la muerte
en este instante supremo de la vida.

Estandartes y coronas para guardar el alma de la Patria
que no puede contenerse en veinte fosas
que no es capaz de convertirse en viento
para viajar en rutas penetradas de cruces:
quiero gritar a todos que no es posible amar a los soldados yankees
que no es posible comprender palabras
envueltas en duras balas
ni es posible conocer a ningún John
ni hablar tranquilamente a Mary
Compañeros: un grueso manto repleto de flores
y verdes celajes para cerrar sus ojos para siempre.
Oíd: todos los otros: testigos de esa noche de exterminio
los que nos penetramos con ellos
hacia las puertas de la muerte
los que paseamos banderas encima de carros
cargados de cadáveres
los que corrimos con las venas rebosantes de rabia
dolor y angustia
nosotros, compañeros, que sentimos en la carne
el golpe seco de las balas
el último gemido de los mártires
vamos a gastarnos la existencia para sembrar
de mástiles la tierra.

Hablo de mástiles que tienen nombres
hablo de niños con sus cantos
y sus juegos partidos en mitad de la noche
por los acantonados habitantes del Canal Zone.
Hablo de edificios apagados y convertidos
en objetos de rifa de la grotesca soldadera yankee.
Hablo de labios que no llegaron a conocer
otro calor que el de la pólvora.
De crucifijos que se estremecieron en medio de la noche
y se tiraron del miedo hacia las calles
dejando las velas encendidas.
Hablo de los mártires del nueve de enero.
Hablo del nueve de enero.
Hablo del lúgubre silencio letal de palomas
asesinadas en el centro de la vida;
Hablo de brazos destrozados, de vísceras arrebatadas
de gendarmes apostados para matar niñitos.
Hablo de este dolor augusto.

Compañeros: un minuto de silencio.

Cuando Seas Mayor, Padre

Cuando sea mayor padre
y entiendas
que las cosas son así de sencillas:
uno nace lleno de alegría
y vive
hasta los siete años con ella
luego
le presentan la familia
cuatro tíos once primos
el lugar donde vivió el abuelo
le enseñan qué es un hogar
le tienen la comida caliente
le dan hasta una cama y sábanas
navidades con juguetes
niño-dios
y uno conoce el nombre que eso tiene:
dicha
entonces se cumplen los quince años
y uno sigue creciendo
la madre es buena
la casa es buena
el silencio que va cubriendo los actos
cotidianos es bueno
uno lo cree así
se está seguro de algo
hasta se es capaz de reír a carcajadas

pero padre cuando sea mayor
comprenderás cuando llega la época de la desnudez
cuando no se tiene con qué cubrirse
y uno se da cuenta que las lecciones
de la escuela no le han servido de mucho
y que uno es más triste que un caracol abandonado
por el mar
que uno es más solitario que el árbol
primero se quedó sin hojas
que se ha estado tanto tiempo como un tonto
preguntando por un sitio increíble
que no existe que no ha sido creado
se está definitivamente
como un pichón de golondrina
queriendo entrar al huevo nuevamente.