Aurea mediócritas

Ayer hace diez años debo confesar me hice algún fraude trabé una arenga
con mis pasos
y poco escatimé en recursos para hacer de mi memoria un breve y denso
cúmulo de horrores
y no fue justo alimentar de oprobios mis recuerdos
se me es dada la oportunidad de renombrar la historia
harta de apetitos matinales y nocturnos arrellanada
en la apacible medianía no podré sería insulso en este cómodo sillón
intervenir tales despojos
ahora he de tomarlos con mis dedos les dejaré pacer en el olvido

Ebriedad

Si en mi ser un artefacto de uso un bledo mi mente
un arrecife edificara y las horas de cordura testigo de
(ebriedades fueran
si mis manos construyeran el más precioso trueno
(yo mi piel suave
como respiros de ballena mi no memoria que del
(vientre yo recién nacida
tuétano inconsulto riego de los dioses flora En mi
(silente espera de lágrima
ensordecedora iría a meditar con los delfines de mi padre
¿vale un peso
un real tu semen ciego? Yo a fiel, la traicionera he de
(regar tu nombre
por mis campos Sí y al sol dar esta ofrenda un
(vago rastro
del acento que me has dado Tú mi padre muerto
(entre mis sueños presentido
espejo de mi cal abierta al mundo rojo en mi memoria
bloque de siniestro hielo

En levitante exploración de un sueño

En levitante exploración de un sueño
pacen en la charca mis escombros aúnan al clamor de estos desechos
más sanguaza y ristras de improperios
yerguen los guindajos de un dolor que bajo gasas
es oculto a la mirada de un extraño
Son estos despojos el festín de un buitre
manan del gran cuerno de la noche

Hechos como fuimos de bermejos llantos

hechos como fuimos de bermejos llantos hechos de un dolor
arcaico somos henos imbuidos en nosotros llanos de vacío
castos trepidantes nos llamamos riego fuego revelado
vivos y en armar insulsos entramados ocupamos
eso que de buena o mala gana
se proclama
tiempo

Mandado

Se me dijo bébete la risa drágate serena en tu butaca sin levantar la voz arrúllate
mora como un vaso que recibe deja abierta esa puerta ella es calladita
no te palpes
mójate en el agua tibia sin vacilación no te demores sal de ahí cúbrete
la piel mojada y siempre asiente
casi obedecí pues vivo

Me dice la espera

Me dice la espera
no me aguardes
no sabrás
por donde vengo
ni a cual hora
en menoscabo
de tus noches

Ayer tuve los ojos
quebrantados
inaudita madurez
contemplativa
y no ver nada

yo me duermo
con los ojos encendidos

llega

no puede inmiscuirse un verso

no puede inmiscuirse un verso saludable en esta tarde tironeada por el tedio
imposible convocar a pajarillos cobijarse en la cornisa
un hombre tambaleante escupió
toda su molicie en mi zapato deben ser las seis reverbera
aturde tanto atisbo
mejor será colarse en un café
y en paz sorberse

Sed

Aqueste la verdad no hay voz ni oreja
Boca sentenciosa ronda angustias
Córrete franquicia del dolor manido
Sala cicatrices Mora en un silencio
quebrantado
Borde del vocablo
no nacido hinca tu colmillo
excreta
Dicta con murmullo al peregrino
canto aletargado la querencia
Hoy se ha amurallado la esperanza
grávida de esperas
derruida

Te encuentras entre letras

Te encuentras entre letras para ahogar mermado don
en compañía y distracción la vida se acompasa
clarea tu desdén y arrecia
sin embargo en un minuto probo paladeas el matiz
de tus ausencias tu opción
hacer contigo paces o hacer guerra

Te preguntas para qué has de escribir

te preguntas para qué has de escribir
si ante el libro de poemas predilecto
todas las palabras nombran lo que
tus sueños dibujaron

y estas pleno de imágenes ajenas

te conmueves con un mínimo sonido
el soplo de las cosas persistiendo
mientras entras en la tarde
y ya es imperativa tu renuncia
entonces entiendes que callar
es el poema