Antigua luz

presumida elegante libertina
antigua luz que sube graderías
peldaños
y miríadas de mirlos
que todos miran más allá del día
sin doctrina ni sombra ni demonio
donde cantan altivas serenatas
que escriben las derrotas del que nada
y los ríos de sangre del que nace

Gratuita, suplementaria

confusa la mirada
y las manos
eternamente
en fuga
la ventana
abierta
a castigos y represalias

arco de aire nostálgico
por el que se observa a diario
en los folios del códice

apenas una paloma

perplejo quizá
sin obras y sin testimonio
ante aquel melancólico
en sus ojos los dardos
invencibles
del amor o del odio

la tradición cristiana
qué es
aplicada y domesticada

qué significa espíritu

de los jóvenes a los ancianos
resulta casi habitual
recurso que otros usaron

subieron a los montes
por la pena la muerte y el infierno

en la casa de riguroso dibujo
implicancias mágicas del garabato
el estudio de la luz las imágenes las ideas

se hace difícil la búsqueda de Dios
que reina por su propia autoridad
no lo sería sin secretas resistencias
la respuesta es negativa
hay dos monólogos secretos

vuelven al gran tema de la izquierda del cuadro
en la misma oportunidad lejana y misteriosa

ciertas cosas existen pero no del todo
a partir de cosas que no fueron
un discurso que ya no habla de nada
el humo dormido
en otras lenguas
solía decir refiriendo
con buena vida y ejemplo
ellos resuelven entre ellos

en las calles y adentro de los bares
una música
de verdadera desolación
hoy la interrogan
con palabras de santa doctrina

todos jinetes
amarillos
sobre llanura
de raíces
tempestad
de agua
y agua

un gran deseo se cree un deseo universal
mucho después vino el viaje
huella de sus pies desnudos
la acción del poema
simple y frugal
pero esta misma imagen
debido a un golpe de sombra
y rudo realismo de la memoria
es la balada inmortal entre texto y figuras

las construcciones y las destrucciones
si logramos
el acento más agudo
que se organiza desde luego
en el profundo espanto del anfibio

como el follaje de las frágiles coronas
la desgracia de su caída es
fragmento
fecha

días después
porque entre otras
el paisaje
se reduce
a juego
con las armas de Marte
dejaron de hablar
en un día de sol
de silencio de dioses
de nada le serviría
este domingo
acaba
de morir
en Montevideo
la narración
aquí
lloverá
siempre
la lluvia
se deja mirar por quien
los tonos del claroscuro

amó las mañanas y las noches de Buenos Aires
sin valor de la propia historia
de su pobre vida

energías lineales
último segundo
llave secreta
así
ritmo convulso
calumnias
muy de tarde
en tarde
para gastar
azul inmaculado

negación
de la negación
y si no es posible
alas
fondo de cielo
polvo

Memorial

Vara alta de plátano falso,
octava maravilla salida de madre
cuando la tarde victoria sobre la muerte,
dibujado compás de dos por cuatro
que enreda la madeja
de astutos campeadores y pérfidos rampantes,
hilo sutil que acuña
colores minuendos a la luz de julio,
no te olvide la inevitable virazón para que puedas
—flébil jamás—
otorgarme la dicha de mirar el tiempo.