Indagación de Eduardo Mitre

mom semblable, mon frére.
Baudelaire

De qué herida vendrá el que te hiere.
Así, tan de filo, lujosamente.

De cuánta hambre o sed.
De qué adolescencia
humillada. De qué niñez
a golpes enterrada.

De qué piel perdida
o inútilmente deseada.
De qué desnudez
cortante como navaja.

De qué herida reciente
o lejana. De qué roto sueño.
De qué pronta muerte.
De qué primer muerto.

De qué, de quién vendrá a herirte
como si fueras un dios;
tú, tantas veces herido,
y tantas —como él— heridor.