El libro

El lugar era oscuro y polvoriento, un rincón perdido
En un laberinto de viejas callejuelas junto a los muelles,
Que olían a cosas extrañas traídas de ultramar,
Entre curiosos jirones de niebla que el viento del Oeste dispersaba.
Unos cristales romboidales, velados por el humo y la escarcha,
Dejaban apenas ver los montones de libros, como árboles retorcidos
Pudriéndose del suelo al techo… ventisqueros
De un saber antiguo que se desmoronaba a precio de saldo.

Entré, hechizado, y de un montón cubierto de telarañas
Cogí el volumen más a mano y lo hojeé al azar,
Temblando al leer raras palabras que parecían guardar
Algún secreto, monstruoso para quien lo descubriera.
Después, buscando algún viejo vendedor taimado,
Sólo encontré el eco de una risa.

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Persecución

Llevaba el libro apretado bajo el abrigo,
Escondiéndolo como podía en semejante lugar,
Mientras apretaba el paso por las viejas calles del puerto
Volviendo con recelo la cabeza a cada instante.
Ventanas sombrías y furtivas de tambaleantes casas de ladrillo
Espiaban extrañamente mi paso apresurado,
Y al pensar en la que cobijaban ansié violentamente
Una visión redentora de puro cielo azul.

Nadie me había visto cogerlo… y sin embargo
Una risa hueca seguía resonando en mi aturdida cabeza,
Dejándome adivinar qué mundos nocturnos de maldad
Acechaban en aquel volumen que había codiciado.
El camino se me hacía extraño, los muros demenciales…
Y a mi espalda, en la distancia, se oían pasos invisibles.

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Vuelta a casa

El demonio dijo que me llevaría a casa,
A la tierra lívida y sombría que recordaba vagamente
Como un lugar elevado con escaleras y terrazas
Rodeadas de balaustradas de mármol que peinan los vientos del cielo,
Mientras muchas millas más abajo, a la orilla de un mar,
Se extiende un laberinto de torres y torres y cúpulas superpuestas,
Una vez más, me dijo, volvería a quedar embelesado
Ante aquellas viejas colinas, y oiría el lejano rumor de la espuma.
Todo esto prometió, y por las puertas del ocaso
Me arrastró a través de lagos de llamas lamientes
Y tronos de oro rojo de dioses sin nombre
Que gritan de miedo ante un destino ominoso.
Después, un negro abismo con ruido de olas en la noche:
«Aquí estaba tu casa», se burló, «¡cuando aún veías!»

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Vientos estelares

Es la hora de la penumbra crepuscular,
Casi siempre en otoño, cuando el viento estelar se precipita
Por las calles altas de la colina, que aunque desiertas
Muestran ya luces tempranas en cómodas habitaciones.
Las hojas secas danzan con giros extraños y fantásticos,
Y el humo de las chimeneas se arremolina con gracia etérea
Siguiendo las geometrías del espacio exterior,
Mientras Fomalhaut se asoma por las brumas del Sur.

Ésta es la hora en que los poetas lunáticos saben
Qué hongos brotan en Yuggoth, y qué perfumes
Y matices de flores, desconocidos en nuestros pobres
Jardines terrestres, llenan los continentes de Nithon.
¡Pero por cada sueño que nos traen estos vientos
Nos arrebatan una docena de los nuestros!

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Las campanas

Año tras año oí aquel tañido débil y lejano
De graves campanas traído por el viento negro de medianoche;
Extraños repiques, que no venían de ningún campanario
Que pudiese descubrir, sino como de más allá de un gran vacío.
Busqué una pista en mis sueños y recuerdos,
Y pensé en todos los carillones que albergaban mis visiones;
Los de la apacible Innsmouth, donde las blancas gaviotas planeaban
En torno a una aguja que conocí antaño.

Siempre perplejo seguí oyendo caer aquellas notas
Hasta una noche de marzo en que la lluvia fría y desapacible
Me hizo franquear de nuevo las puertas del recuerdo
Hacia las viejas torres donde tañían badajos enloquecidos.
Tañían… pero desde las corrientes sin sol que fluyen
Por valles profundos hasta verter al lecho muerto del mar.

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Bestezuelas nocturnas

No sabría decir de qué criptas salen arrastrándose,
Pero cada noche veo esas criaturas viscosas,
Negras, cornudas y descarnadas, con alas membranosas
Y colas que ostentan la barba bífida del infierno.
Llegan en legiones traídas por el viento del Norte
Con garras obscenas que cosquillean y escuecen,
Y me agarran y me llevan en viajes monstruosos
A mundos grises ocultos en el fondo del pozo de las pesadillas.

Pasan rozando los picos dentados de Thok
Sin hacer el menor caso de mis gritos ahogados,
Y descienden por los abismos inferiores hasta ese lago inmundo
Donde los shoggoths henchidos chapotean en un sueño dudoso.
Pero ¡ay! ¡Si al menos hicieran algún ruido
O tuvieran una cara donde se suele tener!

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Espejismo

No sé si existió alguna vez
Ese mundo perdido que flota oscuramente en el río del Tiempo,
Pero lo he visto a menudo, envuelto en una bruma violeta
y brillando débilmente al fondo de un sueño borroso.
Había extrañas torres y ríos con curiosos meandros,
Laberintos de maravillas y bóvedas llenas de luz,
y cielos llameantes cruzados por ramas, como los que tiemblan
Ansiosamente momentos antes de una noche invernal.

Grandes marismas llevaban a costas desiertas con juncales
Donde revoloteaban aves inmensas, y en una colina ventosa
Había un pueblo antiguo con un blanco campanario
Cuyos repiques vespertinos resuenan aún en mis oídos.
No sé qué tierra es ésa… ni me atrevo a preguntar
Cuándo o por qué estuve, o estaré allí.

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Expectación

No sabría decir por qué algunas cosas me producen
Una sensación de maravillas inexploradas por venir,
O de grieta en el muro del horizonte
Que se abre a mundos donde s6lo los dioses pueden vivir.
Es una expectación vaga, sin aliento,
Como de grandes pompas antiguas que recuerdo a medias,
O de aventuras salvajes, incorpóreas,
Plenas de éxtasis y libres como un ensueño.

La encuentro en puestas de sol y en extrañas agujas urbanas,
En viejos pueblos y bosques y cañadas brumosas,
En los vientos del Sur, en el mar, en collados y ciudades iluminadas,
En viejos jardines, en canciones entreoídas y en los fuegos de la luna.
Pero aunque sólo por su encanto vale la pena vivir la vida
Nadie alcanza ni adivina el don que insinúa.

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Nostalgia

Cada año, al resplandor melancólico del otoño,
Los pájaros remontan el vuelo sobre un océano desierto,
Trinando y gorjeando con prisa jubilosa
Por llegar a una tierra que su memoria profunda conoce.
Grandes jardines colgantes donde se abren flores
De vivos colores, hileras de mangos de gusto delicioso
Y arboledas que forman templos con ramas entrelazadas
Sobre frescos senderos… todo esto les muestran sus vagos sueños.

Buscan en el mar vestigios de su antigua costa,
Y la alta ciudad blanca, erizada de torres…
Pero sólo las aguas vacías se extienden ante ellos,
Así que al fin dan media vuelta una vez más.
Y mientras tanto, hundidas en un abismo infestado de extraños pólipos,
Las viejas torres añoran su canto perdido y recordado.

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Continuidad

Hay en algunas cosas antiguas una huella
De una esencia vaga… más que un peso o una forma,
Un éter sutil, indeterminado,
Pero ligado a todas las leyes del tiempo y el espacio.
Un signo tenue y velado de continuidades
Que los ojos exteriores no llegan a descubrir;
De dimensiones encerradas que albergan los años idos,
Y fuera del alcance, salvo para llaves ocultas.
Me conmueve sobre todo cuando los rayos oblicuos del sol poniente
Iluminan viejas granjas en la ladera de una colina,
Y pintan de vida las formas que permanecen inmóviles
Desde hace siglos, menos quiméricas que todo esto que conocemos.
Bajo esa luz extraña siento que no estoy lejos
De la masa inmutable cuyos lados son las edades.

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

A Pan

Sentado en una cañada entre bosques
A orillas de un arroyo bordeado de juncos
Meditaba yo un día, cuando adormeciéndome
Me vi sumido en un sueño.

Del riachuelo surgió una figura
Medio hombre y medio cabrio;
Tenía pezuñas en vez de pies
Y una barba adornaba su garganta.

Con un rústico caramillo de caña
Tocaba dulcemente aquel ser híbrido,
Y yo olvidé todo cuidado terreno
Pues sabía que era Pan.

Ninfas y sátiros se congregaron
Para gozar del alegre sonido,

Demasiado pronto desperté con pesar
y volví a las moradas de los hombres,
Pero en valles campestres yo querría vivir
Y escuchar de nuevo la flauta de Pan.

 

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

El horror de Yule

Hay nieve en el campo
Y los valles están helados,
Y una profunda medianoche
Se cierne sombría sobre el mundo;
Pero una luz entrevista en las cumbres
Revela festines profanos yantiguos.

Hay muerte en las nubes,
Hay miedo en la noche,
Pues los muertos en sus mortajas
Celebran la puesta del sol,
Yentonan cantos salvajes en los bosques mientras danzan
En torno al altar de Yule, fungoso y blanco.

Un viento que no es de este mundo
Recorre el bosque de robles,
Cuyas mórbidas ramas se ahogan
En una maraña de delirante muérdago,
Porque éstos son los poderes de las tinieblas, que perviven
En las tumbas de la raza perdida de los Druidas.

 

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

La ciudad

Era dorada y espléndida
Aquella ciudad de la luz;
Una visión suspendida
En los abismos de la noche;
Una región de prodigios y gloria, cuyos templos
Eran de mármol blanco.

Recuerdo la época
En que apareció ante mis ojos;
Eran los tiempos salvajes e irracionales,
Los días de las mentes embrutecidas
En los que el Invierno, con su mortaja blanca y lívida,
Avanzaba lentamente torturando y destruyendo.

Más hermosa que Zión
Resplandecía en el cielo
Cuando los rayos de Orión
Nublaron mis ojos,
Y me sumieron en un sueño lleno de oscuros recuerdos
De vivencias olvidadas y remotas.

Sus mansiones eran majestuosas,
Decoradas con bellas esculturas
Que se erguían con nobleza
En magníficas terrazas,
Y los jardines eran fragantes y soleados,
Y en ellos florecían extrañas maravillas.

Me fascinaban sus avenidas
Con sus perspectivas sublimes;
Las elevadas arcadas me confirmaban
Que una vez, en otro tiempo,
Había vagado en éxtasis bajo su sombra,
En el benigno clima de Halcyón.

En la plaza central se alineaba
Una hilera de estatuas;
Hombres solemnes de largas barbas
Que habían sido poderosos en su día…
Pero una estaba rota y mutilada,
Y su rostro barbado había sido destrozado.

En aquella ciudad esplendorosa
No vi a ningún mortal,
Pero mi imaginación, indulgente
Con las leyes de la memoria,
Se demoró largo tiempo contemplando aquellas figuras
De la plaza, cuyos pétreos rostros observó con temor.

Avivé el débil rescoldo
Que aún permanecía encendido en mi espíritu,
Y me esforcé por recordar
Los eones de pasado;
Por atravesar libremente el infinito,
Y poder visitar el insondable pasado.

Entonces la horrible advertencia
Cayó sobre mi alma
Como el ominoso amanecer
Que asciende en su roja aureola,
Y huí, lleno de pánico, antes de que los terrores
Ya olvidados y desaparecidos me fueran revelados.

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Oceanus

A veces me detengo en la orilla
Donde las penas vierten sus flujos,
Y las aguas turbulentas suspiran y se quejan
De secretos que no se atreven a contar.
Desde las simas profundas de valles sin nombres,
Y desde colinas y llanuras que ningún mortal conoce,
La mística marejada y el hosco oleaje
Sugieren como taumaturgos malditos
Un millar de horrores, henchidos por el temor
Que ya contemplaron épocas hace tiempo olvidadas.
¡Oh vientos salados que tristemente barréis
Las desnudas regiones abisales;
Oh pálidas olas salvajes, que recordáis
El caos que la Tierra ha dejado tras de sí;
Una sola cosa os pido:
Guardad por siempre oculto vuestro antiguo saber!

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Por donde un día paseó Poe

Divagan eternamente las sombras en esta tierra,
Soñando con siglos que se fueron para siempre;
Grandes olmos se alzan solemnes entre lápidas y túmulos
Desplegando su alta bóveda sobre un mundo oculto de otro tiempo.
Una luz del recuerdo ilumina todo el escenario,
Y las hojas muertas hablan en susurros de los días idos,
Añorando imágenes y sonidos que ya no volverán.

Triste y solitario, un espectro se desliza a lo largo
De los paseos por donde sus pasos le llevaban en vida;
Pero no es visible a los ojos de cualquiera, a pesar de que su canto
Resuena a través del tiempo con una extraña fascinación.
Sólo los pocos que conocen el secreto de su magia
Pueden encontrar entre estas tumbas la sombra de Poe.

Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt

Amor bajo la luz de la luna

A veces un hombre o una mujer imponen su desesperación
a otra persona, a eso lo llaman
alternativamente desnudar el corazón, o desnudar el alma.
(Lo que significa que para entonces adquirieron una.)
Afuera, la tarde de verano, todo un mundo
arrojado a la luna: grupos de formas plateadas
que podrían ser árboles o edificios, el angosto jardín
donde el gato se esconde para revolcarse en el polvo,
la rosa, la coreopsis y, en la oscuridad, la cúpula dorada del capitolio
transformada en aleación de luz de luna,
forma sin detalle, el mito, el arquetipo, el alma
llena de ese fuego que en realidad es luz de luna,
tomada de otra fuente, y brilla
unos instantes, como brilla la luna: piedra o no,
la luna sigue estando más que viva.

El espino

Al lado tuyo, pero no
de tu mano: así te miro
andar por el jardín
de verano: las cosas
que no pueden moverse
aprenden a mirar. No necesito
perseguirte a través
del jardín; en cualquier parte
los humanos dejan
señal de lo que sienten, flores
esparcidas en el polvo del camino, todas
blancas y doradas, algunas
levemente alzadas
por el viento de la tarde. No necesito
seguirte adonde estás ahora,
hundido en la ponzoña de este campo, para
saber la causa de tu huida, de tu humana
pasión, de tu rabia: ¿por qué otra cosa
dejarías caer todo aquello
que has acumulado?

El iris salvaje

Al final del sufrimiento
me esperaba una puerta.

Escúchame bien: lo que llamas muerte
lo recuerdo.

Allá arriba, ruidos, ramas de un pino vacilante.
Y luego nada. El débil sol
temblando sobre la seca superficie.

Terrible sobrevivir
como conciencia,
sepultada en tierra oscura.

Luego todo se acaba: aquello que temías,
ser un alma y no poder hablar,
termina abruptamente. La tierra rígida
se inclina un poco, y lo que tomé por aves
se hunde como flechas en bajos arbustos.

Tú que no recuerdas
el paso de otro mundo, te digo
podría volver a hablar: lo que vuelve
del olvido vuelve
para encontrar una voz:

del centro de mi vida brotó
un fresco manantial, sombras azules
y profundas en celeste aguamarina.

Escila

No yo, tonta, no yo sino nosotras, nosotras: olas
azules y celestes como
una crítica al cielo: ¿por qué
atesoras tu voz
si ser algo es lo que sigue
a no ser nada?
¿por qué alzas los ojos?, ¿para oír
algo así como un eco de la voz
de dios? Sois todos iguales:
solitarios, de pie sobre nosotras, planificando
vuestras vidas absurdas; vais
donde se os manda, como todas las cosas,
donde el viento os plante, unos y otros
mirando siempre
hacia abajo, viendo alguna imagen
del agua y escuchando qué: olas,
y sobre las olas, pájaros cantando.

Lamium

Así se vive cuando tienes un corazón helado.
Como yo: entre sombras, arrastrándose sobre la roca fría,
bajo las copas inmensas de los arces.

El sol apenas me alcanza.
A veces, al comenzar la primavera, lo veo elevarse a lo lejos.
Luego crecen las hojas sobre él, hasta cubrirlo todo.
Siento su brillo entre las hojas, vacilante,
como quien golpea un vaso con una cuchara de metal.

No todos necesitan de la luz
en igual medida. Algunos
creamos nuestra propia luz: una hoja plateada
como un sendero que nadie puede recorrer, un lago de plata
poco profundo bajo la oscuridad de los arces.

Pero esto ya lo sabes.
Tú y aquellos que piensan
que viven por la verdad, y en consecuencia,
aman todo lo que es frío.

Maitines

Perdóname si digo que te amo: a los poderosos
se les engaña siempre, los débiles
son siempre manejados por el miedo. No puedo amar
lo que no puedo concebir, y tú no revelas
virtualmente nada: ¿acaso te asemejas al espino,
siempre la misma cosa en el mismo lugar,
o a la dedalera inconsistente, que brota primero
como espiga rosada en la ladera, junto a las margaritas,
y al año siguiente es púrpura en el rosedal? Ya ves
lo inútil que es este silencio que promueve en nosotros la creencia
en que tú puedes ser todas las cosas, la dedalera y el espino, la vulnerable
rosa, la terca margarita; nada nos queda sino pensar
que no podrías existir. ¿Es eso lo que quieres
que pensemos? , ¿lo que explica el silencio esta mañana,
los grillos cuyas alas no se frotan, los gatos
que en el patio no pelean?

Maitines 2

Ocurre contigo que eres como los abedules:
no debo hablarte
de modo personal. Muchas
cosas han pasado entre nosotros. ¿O
sólo me ocurrieron a mí? Me
siento culpable, culpable, te pedí
humanidad; no soy más menesterosa
que los otros. Pero la ausencia
de todo sentimiento, de la menor
preocupación por mí… También podría
dirigirme a los abedules
como en mi vida anterior: dejemos
que lo hagan del peor modo, déjales
que me entierren con los románticos,
que sus hojas amarillas y afiladas
caigan sobre mí
y me cubran.

Maitines 4

¿Qué es mi corazón para ti
si debes romperlo una y otra vez
como el sembrador que pone a prueba
sus nuevas especies? Experimenta
algo más: cómo puedo vivir
en las colonias, como a ti te gusta, si me impones
una cuarentena de dolor, apartándome
de los miembros saludables de
mi propia tribu: eso no se hace
en un jardín, apartar
la rosa enferma; permítele ondear sus sociables
e infectadas hojas
de cara a las demás, que los minúsculos áfidos
brinquen de planta en planta, probando de nuevo
que soy la más inane de tus criaturas, la que sigue
al floreciente áfido y al rosal trepador. Padre,
como agente de mi soledad, alivia
al menos mi culpa, levanta
el estigma del aislamiento; a menos
que sea tu designio fortalecerme
otra vez, como fui
fuerte y plena en mi infancia equivocada,
bajo la leve luz
del corazón de mi madre,
o en el sueño,
el primer ser que nunca moriría.

Malahierba

Algo
llega al mundo sin ser bienvenido
y llama al desorden, al desorden.

Si tanto me odias
no te molestes en buscar
un nombre para mí: ¿necesitas
acaso un desdoro más
en tu lenguaje, otra
manera de culpar
a la tribu por todo?

Ambos lo sabemos,
si adoras a un dios, necesitas
sólo un enemigo.

Yo no soy el enemigo.
Sólo soy una treta para ignorar
lo que ves que sucede
aquí mismo en esta cama,
un pequeño paradigma
del fracaso. Una de tus preciosas flores
muere aquí casi a diario
y no podrás descansar
hasta enfrentarte a la causa, es decir,
a todo lo que queda,
a todo aquello que es más fuerte
que tu pasión personal.

No estaba escrito
permanecer para siempre en este mundo.
Pero por qué admitirlo, si puedes seguir
haciendo lo de siempre,
lamentándote y culpando,
las dos cosas a la vez.

No necesito que me alabes
para sobrevivir. Llegué aquí primero,
antes que tú, antes
de que sembraras un jardín.
y estaré aquí cuando el sol y la luna
se hayan ido, y el mar, y el campo extenso.

Y yo conformaré el campo.

Nieve de primavera

Mira el cielo nocturno:
en mí poseo dos personas, dos clases de poder.

Estoy aquí contigo, en la ventana,
observando tu reacción. Ayer
la luna se alzó sobre la tierra mojada del jardín.
Hoy la tierra brilla igual que la luna,
como materia muerta, encostrada de luz.

Ahora puedes ya cerrar los ojos.
He escuchado tus llantos, también
los llantos anteriores a los tuyos,
y he sido sensible a sus demandas.
Te mostré lo que querías:
no la convicción sino el sometimiento
a la autoridad, que descansa en la violencia.

A un viejo poeta en el Perú

Porque nos encontramos en el atardecer
Bajo la sombra del reloj de la estación
Mientras mi sombra estaba muriendo en Lima
Y tu fantasma estaba muriendo en Lima
Vieja cara necesitando afeitarse
Y mi barba joven saltando
Magnífica como el pelo muerto
En las arenas del Chancay
Porque yo pensé erróneamente que estabas melancólico
Saludando tus 60 años de alto
que huelen a muerte
de arañas en el pavimento
Y saludaste a mis ojos
con tu voz aflautada
Erróneamente pensando que yo era genial
para un joven
(mi rock and roll es el movimiento de un ángel
volando en la ciudad moderna)
(tu agitación Oscura es el movimiento
de un serafín que ha perdido las alas)
Beso tu mejilla gorda (una vez mañana
Bajo el estupendo reloj del Desaguadero)
Antes que yo vaya a mi muerte en un accidente de avión
en Norte América (mucho tiempo atrás)
Y tú vayas a tu ataque al Corazón en una indiferente
calle de Sud América)
Ambos rodeados por comunistas chillando
con flores en el culo
tú mucho antes que yo
o sólo en una larga noche en un cuarto
del viejo hotel del mundo
observando una puerta negra
rodeada de pajaritas de papel.

Blues del Banco Mundial

Trabajo para el banco mundial, sí, sí,
Mi sueldo eran cien mil de los verdes
Conozco mi economía Harvard mejor que tú

Nadie sabe que yo hago grandes planes
A los líderes de Madagascar les enseño a bailar
a leer estadísticas y usar calzoncillos a rayas

Las estadísticas emocionales no son mi trabajo
Hechos y números, no soy un atorrante
pero silvicultura y agricultura son un gran error

Este es nuestro plan para estabilizar tu moneda
Comercio internacional ahora o después
Sigue nuestro consejo lo agradecerás a tu creador

¿Qué tienes para exportar, qué materias primas?
Monocultura, diamantes, café, cereales
Véndelos en el mercado a las Multinacionales Imperiales

Te prestaremos dinero para aumentar tu producción
Páganos un interés anual, para tu propia seguridad
ajústate el cinturón, no pondremos objeciones

Tira algunos pequeños principios mínimos
el servicio de la deuda pago vuelve invencible el trato
Hay que poner dólares pero tu moneda es canjeable

Pon a la gente a trabajar la tierra del mercado mundial
tala todos los bosques, tendrás dinero líquido
o superautopistas rentables en lugar de selvas tropicales

Con granjas agropecuarias puedes exportar carne
Recorta servicios sociales y la ayuda a los pobres
Afligida, la gente de la selva emigra a las ciudades

Ajústate el cinturón vamos a dar un paseo por la costa
La producción aumenta, los precios siguen bajando
Madera en pasta carne en hamburguesa, café patasabajo

Aumenta la producción paga tu deuda al Banco Mundial
Al menos los intereses si es todo lo que puedes conseguir
Despuebla el Amazonas, no nos has pagado todavía

En una década devolverás todo el dinero
como servicio de la deuda, porque lo principal, ¡ay!
Te prestaremos más, pero no vendas caballo

Medidas de austeridad, sueldos más bajos,
Las aguas negras de la urbe son un terreno carnal
Los autobuses acaban arruinados en los lindes de la ciudad

corales y peces muertos residuos de las fábricas,
Los indígenas le tomaron el gusto al dólar yanki
Fondos de la banca suiza para dictadores en desgracia

La fauna muerta por la deuda de Costa Rica
Flora desconocida en la desembocadura del Boca Chica
Aves del Ecuador, ¿enfermas con los escapes tóxicos?

Disturbios por las bolsas de arroz extranjero
Arma a tu ejército de chicos con gases norteamericanos
Pide dinero prestado para tu carrera de armas propia

Familias trasladadas de las tierras fértiles a la selva
La gente de la selva en chozas al abrigo de turistas
¿bancarrota de divisas para los puristas del libre mercado?

Me acabo de retirar de mi empleo después de 20 años
en el Banco Mundial Central con la banda del dinero
asisto a las reuniones de AA no quiero morir idiota

Trabajé en Africa, las Américas, Vietnam
Bangkok también con los grandes del Banco Mundial
Ahora estoy retirado y me importa un cuerno

Camino por las calles de Washington solo de noche
El trabajo que hice, ¿estuvo malo bien?
¿Se cometieron graves errores sin que los vieran?

No era el trabajo de un burócrata como yo
comprobar el impacto de la política del Banco Mundial
cuando la deuda daba frutos en el árbol del dinero mundial

Febrero de 1997 (busco fecha exacta)

Buena suerte

Tengo suerte de tener los cinco dedos en la mano derecha
Suerte de hacer pipí sin que me duela mucho
Suerte que los intestinos se muevan.
Suerte, duermo de noche en una cama de capitán, siesta a media tarde
Suerte de pasear por First Avenue
Suerte de ganar un par de cien mil al año
cantando Eli Eli, escribiendo lo que se me pasa por la cabeza, grabando ga;abatos primordiales,
enseñando en un colegio budista, sacándole fotos con la Leica a la parada del bus
por la ventana de mis ojos
Oigo sirenas de ambulancias, huelo ajo y orín, pruebo nísperos y lenguado,
camino descalzo por el piso del loft, algo insensibilizadas las plantas de los pies
Suerte que puedo pensar y que el cielo puede nevar

Campanas de diamante

«Luz clara y cuerpo ilusión son uno.»

Cuando oigo vibrar el centelleo de las campanas vacías me doy cuenta
de que Napoleón tenía dedos en los pies
Frankenstein un dedo gordo
Hayagriva caballo cósmico un dedo gordo partido
La Virgen María pies blancos se casó con José pies morenos, la inseminó
una blanca paloma transparente con tres dedos en los pies
¿Cuántos dedos tiene Dios? Nadie conoce los pies de Yavé
¿y los de Alá? Mahoma, proféticos diez
Jesucristo bien que besó dedos humanos
Sealo, el Muchacho Foca que tenía en los hombros manos aletas
con dos dedos podía fumar y escribir a máquina con los diez dedos de los pies
vendía inodorcitos blancos envueltos en papel higiénico, souvenirs a un dólar
Shelly diez puros dedos pálidos
Michelangelo tuvo cinco dígitos por pie, Da Vinci trazó diez sobre sus dos pies
Los dedos de las moscas se quedan pegados en las telas de araña
Las arañas deslizan sus pies veloces por las redes pegajosas
pican las plantas, los dedos se enroscan
Me golpeé el cuarto dedo de mi pie descalzo con la escalerita una noche oscura
de un viernes, pero aún se mueve
caminar sobre el barro con nieve es duro, duele la espalda
John Madison tiene dedos de chocolate
Hitler dedos naturales
Buda diez dedos iluminados en sus pies descalzos
Apoyar mi cráneo sobre almohadas nocturnas, descansar en el regazo de Tara entre sus dedos suaves
Lama Yab Yum sueña con 20 dedos
Vacío billones de dedos innumerables
Cuando los hombres envejecen se les ponen duras como marfil las uñas de los pies
A los cenotafios les crecen uñas muertas
Napoleón llevaba uñas del pie dentro de sus botas bien lustradas
Las uñas de los pies del elefante chocan con los codos de las matas
Así de vibrante es el centelleo de las campanas vacías

En la tumba de Apollinaire

…voici le temps
Où l’on connaître l’avenir
Sans mourir de connaissance.

Visité Père Lachaise para ver los restos de Apollinaire
el día que el presidente de U.S.A. apareció en Francia para la gran conferencia de jefes de estado
Entonces dejemos que sea el aeropuerto en el azul Orly y una claridad primaveral en el aire de París
Eisenhower aleteando desde su cementerio americano
y sobre las tumbas francesas en Pére Lachaise una ilusoria neblina espesa como el humo de marihuana
Peter Orlovsky y yo caminamos despacio a través de Pére Lachaise ambos sabiendo que moriríamos
y por lo tanto íbamos de la mano tiernamente en una miniatura ciudadana de la eternidad
caminos y señales rocas y cerros y nombres en la casa de todo el mundo
buscando la dirección perdida de un notable Francés del Vacío
para rendir nuestro tierno crimen de homenaje a su desamparado mausoleo
y dejar mi temporario Aullido Americano sobre su silencioso Caligrama
para que lo leyera entre líneas con los ojos de rayo X del Poeta
como por milagro él había leído el lírico de su propia muerte en el Sena
Espero que algún monje salvaje deje sus panfletos sobre mi tumba para que Dios me los lea
en las noches frías de invierno en el paraíso
ya han desaparecido nuestras manos de aquel lugar mi mano escribe ahora en un cuarto en París-Gil-Le-Coeur

Ah Guillermo qué coraje tenías en la cabeza qué es la muerte
Caminé por todo el cementerio y no pude hallar tu tumba
Qué quisiste decir con ese fantástico vendaje craneal en tus poemas
Oh solemne y podrida cabeza de muerte qué has tenido que decir nada y eso es apenas una respuesta
No puedes conducir autos en una tumba de metro y medio a pesar que el universo es un mausoleo
lo suficientemente grande para cualquier cosa
El universo es un cementerio y yo paseo solo aquí sabiendo que Apollinaire
estaba en esta misma calle hace 50 años .

Su locura está sólo a la vuelta de la esquina y Génet está con nosotros robando libros
Occidente está en guerra nuevamente cuyo lúcido suicidio pondrá las cosas en su lugar
Guillaume Guillaume cómo envidio tu fama tus éxitos para las letras americanas
tu Zona con su larga y loca línea de absurdos sobre la muerte
sal de la tumba y conversa a través de la puerta de mi mente
lanza nuevas series de imágenes oceánicas haikus taxis azules en Moscú negras estatuas de Buda
reza por mí en el disco fonográfico de tu existencia anterior
con una larga voz triste y con estrofas de profunda música dulce y rasguñada como la Primera Guerra Mundial
he comido las zanahorias azules que me enviaste desde tu tumba y la oreja de Van Gogh
y el peyote maniático de Artaud
y caminaré por las calles de Nueva York con la capa negra de la poesía francesa
improvisando nuestra conversación en París en Pére Lachaise
y el futuro poema que se inspira en la luz que sangre de tu tumba

II
Aquí en París soy tu invitado Oh sombra amistosa
la mano ausente de Max Jacob
Picasso joven ofreciéndome un tubo de Mediterráneo
yo mismo participando en el viejo banquete colorado de Rousseau comí su violín
gran fiesta en el Bateau Lavoire sin mencionar en los libros de texto de Argelia
Tzara en el Bois de Boulogne explicando la alquimia de las ametralladoras de los coo-coos
llora al traducirme al sueco
bien vestido con una corbata violeta y pantalones negros
una dulce barba púrpura que emerge de su cara como el musgo que cuelga de las paredes del Anarquismo
Habló sin parar de sus peleas con André Breton
quien un día lo había ayudado a cortarse el bigote dorado
el viejo Blaise Cendrars me recibió en su estudio y habló aburrido de la enorme dimensión de Siberia
Jacques Vaché me invitó a inspeccionar su terrible colección de pistolas
el pobre Cócteau entristecido por el otrora maravilloso Radiguet en su último pensamiento yo me desmayé
Rigaut con una carta introductoria para la Muerte
y Gide alabó el teléfono y otros importantes inventos
estuvimos de acuerdo en principio a pesar que él chismorreaba sobre calzoncillos de lavandería
pero por todo eso bebió profundamente del pasto de Whitman y lo intrigaban todos los amantes
llamados Colorado

príncipes de América llegando con los brazos llenos de metralla y baseball
Oh Guillaume el mundo es tan fácil de pelear parecía fácil
sabías que los grandes clásicos políticos invadieron Montparnasse
sin una sola rama de laurel profético en sus frentes
ni un solo pulso de verde en sus almohadas ni una sola hoja abandonada por sus guerras
Maiacovski llegó y se rebeló

III
Volví me senté en una tumba y observé tu crudo mausoleo
una pieza de delgado granito como un falo sin terminar
una cruz desapareciendo en la piedra 2 poemas en la piedra uno Coeur Renversée
otro Habituée vous comme moi A les prodigues que j’annonce Guillaume Apollinairc de Kostrowitsky
alguien puso una botella de conservas llena de margaritas y una rosa barata de cerámica tipo surrealista
contenta tumba pequeña con flores y un corazón dado vuelta bajo un lindo árbol musgoso
debajo del cual me senté tronco tortuoso

ramos y hojas del verano paraguas sobre el granito y no hay nadie allí
Et quelle voix sinistre ulule Guillaume qu’es-tu devenu
Su vecino más próximo es un árbol.
Allí debajo los huesos cruzados y el cráneo amarillo tal vez
y los poemas impresos Alcoc’s en mi bólsillo su voz en el museo
un terreno personal de un metro y medio pasos vienen por la grava
un hombre de edad mediana llega ve el nombre y se aleja hacia el edificio crematorio
el mismo cielo da vueltas con las nubes como en los días del Mediterráneo en la Riviera durante la guerra
bebiendo Apolo enamorado comiendo opio ocasional él ha tomado la luz
Uno debe haber sentido el golpe en St. Germain cuando se fue Picasso y Jacob tosiendo en la oscuridad
un vendaje sacado y el cráneo inmóvil en la cama, estirada dedos gordinflones el misterio y el ego ido
dobla una campana en la iglesia los pájaros de la calle gorjean en los castaños
La familia Bremont duerme cerca Cristo cuelga gran pecho y sexy en sus tumbas
mi cigarrillo fuma en mi falda y llena la página de humo y de llamas
una hormiga corre en mi manga de cordero y, el árbol en el que me apoyo crece lentamente
malezas y ramas brotan de las tumbas una telaraña sed osa brillando en el granito
Yo estoy enterrado aquí y me siento sobre mi tumba debajo de un árbol

Éter

(Fragmento)

Cuatro nariguetazos y estoy hecho,
De calzoncillos en la cama,
algodón blanco en la mano izquierda,
arquetipo de degenerado,
gusto sangriento en la boca
de la Silla del Dentista,
música, eructos sonoros de la Eternidad
una lechuza con lentes borroneando papeles en la
fría oscuridad

Todo el tiempo el sonido en mis oídos
de los ómnibus abajo
-tos de paragolpes de taxis – chirrido de calles-
Risa y disparos de pistola produciendo ecos
en todas las paredes
goteras y tics de neón -la voz de Miríades
de pistoleros de la Sartén, de la Mente
todos los gorjeos que los grillos han creado
sonando contra mis oídos en el
instante antes de la inconsciencia
antes,
de la caída de lágrima en el ojo por venir,
el Mied0 de lo Desconocido

Uno todavía no sabe si Cristo fue
Dios o Demonio
Buda tranquiliza más

¡Y sin embargo los experimentos deben continuar!

La balada de los esqueletos

Dijo el esqueleto Presidencial
No firmaré el proyecto
Dijo el esqueleto Vocero
Sí lo harás

Dijo el esqueleto Representativo
Objeción
Dijo el esqueleto Corte Suprema
¿Qué esperabas?

Dijo el esqueleto Militar
Comprad bombas estrellas
Dijo el esqueleto Clase Alta
Hambread a las mamis solteras

Dijo el esqueleto Yahoo
Parad el arte obsceno
Dijo el esqueleto Derecha
Olvidaos del Corazón

Dijo el esqueleto Gnóstico
La Forma Humana es divina
Dijo el esqueleto Mayoría Moral
No, no lo es, es mía.

Dijo el esqueleto Buda
La compasión es riqueza
Dijo el esqueleto Corporación
Es mala para la salud

Dijo el esqueleto Viejo Cristo
Preocuparos de los pobres
Dijo el esqueleto Hijo de Dios
el SIDA necesita cura

Dijo el esqueleto Homófobo
Chupad a los gays
Dijo el esqueleto Patrimonio Nacional
Los negros no tienen suerte

Dijo el esqueleto Macho
Mujeres a su lugar
Dijo el esqueleto Fundamentalista
Multiplicad la raza humana

Dijo el esqueleto Derecho a la Vida
El feto tiene un alma
Dijo el esqueleto Pro Elección
Pásalo por tu agujero

Dijo el esqueleto Reducción
Los robots cogieron mi empleo
Dijo el esqueleto Mano Dura
Gas lacrimógeno a la plebe

Dijo el esqueleto Gobernador
Suprimid la merienda escolar
Dijo el esqueleto Alcalde
Mascad el presupuesto

Dijo el esqueleto Neoconservador
¡Sin techo, fuera de la calle!
Dijo el esqueleto Libre Mercado
Usad los como carne

Dijo el esqueleto Grupo de Expertos
Liberad los mercados
Dijo el esqueleto Ahorro y Préstamo
Que pague el Estado

Dijo el esqueleto Chrysler
Pagad por ti y por mí
Dijo el esqueleto Fuerza Nuclear
y por mí por mí por mí

Dijo el esqueleto Ecológico
Mantened el cielo azul
Dijo el esqueleto Multinacional
¿Cuánto vales tú?

Dijo el esqueleto NAFTA
Enriqueceos, Libre Comercio,
Dijo el esqueleto Maquiladora
Deslomaos, salario bajo

Dijo el rico esqueleto GATT
Un mundo, alta tecno
Dijo el esqueleto Clase Baja
Que te den una buena

Dijo el esqueleto Banco Mundial
Cortad vuestros árboles
Dijo el esqueleto FMI
Comprad queso americano

Dijo el esqueleto Subdesarrollado
Enviadme arroz
Dijo el esqueleto Desarrollado
Vended vuestros huesos por un centavo

Dijo el esqueleto Ayatolá
Muere escritor muere
Dijo el esqueleto José Stalin
Eso no es mentira

Dijo el esqueleto Reino Medio
Nos tragamos el Tíbet
Dijo el esqueleto Dalai Lama
Cuidado con la indigestión

Dijo el esqueleto Coro Mundial
Es su destino
Dijo el esqueleto EE. UU.
Hay que salvar Kuwait

Dijo el esqueleto Petroquímico
Rugid bombas rugid
Dijo el esqueleto Psicodélico
Fumad un dinosaurio

Dijo el esqueleto de Nancy
Decid solamente No
Dijo el esqueleto Rasta
Chupa Nancy Chupa

Dijo el esqueleto Demagogo
No fuméis hierba
Dijo el esqueleto Alcohólico
Que se os pudra el hígado

Dijo el esqueleto Yonkie
¿Conseguiremos la dosis?
Dijo el esqueleto Big Brother
Cárcel a los sucios huevones

Dijo el esqueleto Espejo
¡Eh, buen mozo!
Dijo el esqueleto Silla Eléctrica
Eh, ¿qué se come hoy?

Dijo el esqueleto Entrevistas
Vete a la mierda en la cara
Dijo el esqueleto Valores de la Familia
Mi gas lacrimógeno valores familiares

Dijo el esqueleto NY Times
Eso no es apto para imprimirlo
Dijo el esqueleto CIA
¿Puedes repetirlo?

Dijo el esqueleto Transmisión en cadena
Creed mis mentiras
Dijo el esqueleto Publicidad
No os volváis sensatos

Dijo el esqueleto Medios
Creedme a mí
Dijo el esqueleto Teleadicto
¿Qué me preocupa?

Dijo el esqueleto TV
Comed bocados de sonidos
Dijo el esqueleto Noticiero
Es todo Buenas Noches

La inteligencia brillante

Emigra de la muerte
para hacer un signo de Vida nuevamente en Ti
fiero y bello como un accidente de autos
en la Plaza de Armas

Juro que yo he visto esa luz
No dejaré de besar tus mejillas
cuando cierren tu ataúd
Y los humanos de duelo vuelvan a su viejo
y cansado sueño .
Y tú te despiertes en el Ojo del Dictador
del Universo

¡Otro estúpido milagro! ¡De vuelta estoy equivocado!
¡Tu indiferencia! ¡Mi entusiasmo!
¡Yo insisto! ¡Tú toses!
Perdido en la Ola de- Oro que flota
a través del Cosmos.

¡Ah estoy cansado de insistir! Adiós
me voy a Pucalpa
a tener visiones.
¿Tus sonetos limpios?

Yo quiero tus borradores secretos
más sucios
tu esperanza,
en su más obscena Magnificencia, ¡oh Dios!

Lamentación del sin techo

Perdona, amigo, no quise molestarte
pero volví de Vietnam
donde maté a un montón de caballeros vietnamitas
algunas damas también
y no pude soportar el dolor
y de miedo cogí un hábito
y pasé por la rehab y estoy limpio
pero no tengo lugar donde dormir
y no sé qué hacer
conmigo ahora mismo

Lo siento, amigo, no quise molestarte
pero hace frío en la calle
y mi corazón está enfermo solo
y estoy limpio, pero mi vida es un desastre
Tercera Avenida
y calle E. Houston
en el paso peatonal bajo el semáforo en rojo
limpio tu parabrisas con un trapo sucio

Mente mariposa

La mente es como una mariposa
que se posa sobre una rosa
o revolotea en un montón de heces hediondas
baja en picado a un autobús exhausto
o descansa en el porche, en una silla, una flor respirando
-abierta y cerrada balanceando brisa de Tennessee-
Vuela a Texas a un congreso
salta por la maleza en campos petrolíferos
Algunos dicen que estas alas de arco iris tienen alma
otros dicen que son cerebro vacío
alas diminutas automáticas con grandes ojos
que se fijan sobre la página.

Muere dignamente en tu soledad

Viejo hombre,
Yo profetizo recompensas

Más vastas que las arenas de Pachacamac
Más brillantes que una máscara de oro martillado
Más dulces que la alegría de ejércitos desnudos
fornicando en el campo de batalla
Más rápidas que un tiempo pasado entre la noche
de vieja Nazca y la de Lima nueva
en el crepúsculo
Más extrañas que nuestro encuentro cerca del palacio
Presidencial en un viejo café
fantasmas de una vieja ilusión, fantasmas
del amor indiferente.

Muerte a la oreja de Van Gogh

El poeta es sacerdote
El dinero ha atravesado el alma de América
El Congreso ha roto a través del precipicio de la Eternidad
El presidente ha construido una máquina de guerra que
vomitará y sacará a Rusia desde Kansas
El siglo Americano traicionado por un Senado enloquecido
que ya no duerme con su mujer
Franco ha asesinado a Lorca, el hijo marica de Whitman
Así como Maiacovski se suicidó para evitar a Rusia
Hart Crane, el distinguido platonista, se suicidó para cavar
en la América perdida
Así como millones de toneladas de trigo humano fueron
quemadas en cavernas secretas de la Casa Blanca
Mientras la India se moría de hambre y gritaba y comía
perros locos llenos de lluvia
Y montañas de huevos eran reducidos a polvo blanco en
los pasillos del Congreso
Ningún hombre con temor a Dios caminará allí de nuevo
debido al hedor de los huevos podridos de América
Y los indios de Chiapas continúan mascando tortillas sin vitaminas
Y los aborígenes australianos tal vez murmuran en el desierto sin huevos
Y yo raramente como un huevo en el desayuno a pesar que mi trabajo
Requiere infinitos huevos para renacer en la Eternidad
Y los huevos deben ser comidos o entregados a sus madres
Y el dolor de incontables pollos de América se expresa en
los gritos de sus comediantes en la radio
Detroit ha construido un millón de autos de árboles de caucho y de fantasmas
Pero yo camino, camino y el Oriente camina conmigo y toda el África camina
Tarde o temprano Norte América caminará
Porque así como nosotros hemos alejado al Ángel Chino
Él va a echamos de la Puerta Dorada del Futuro,
No hemos cultivado la piedad en Tanganika
Einstein vivo fue insultado por su política de paraíso
Bertrand Russell echado de Nueva York por dejarse fornicar
Y el inmortal Chaplin fue alejado de nuestras costas con una rosa en los dientes
Una conspiración de la Iglesia Católica en los lavatorios del Congreso
ha negado anticonceptivos a las masas sinfín de la India.
Nadie publica una palabra que no sea un robot cobarde
saltando de una mentalidad depravada
El día de la publicación de la literatura verdadera del cuerpo de América
será el día de la Revolución
La revolución del cordero sexy
La única revolución sin sangre que regala maíz
El pobre Gênet iluminará a los cosecheros de Ohio
La marihuana es un narcótico benevolente pero J. Edgar Hoover prefiere su whisky mortal
Y la heroina de Lao- Tse y del Sexto Patriarca es penada con la silla eléctrica
Pero los pobres drogados no tienen dónde apoyar la cabeza
Cerdos en nuestro gobierno han inventado una cura de pavo frío
para los adictos tan obsoleta como el Sistema de Pronta Defensa de Radar

Yo soy el Sistema de Pronto Anuncio de Radar
No estoy interesado en prevenir que Asia sea Asia
Y los gobiernos de Rusia y de Asia subirán y caerán pero Asia y Rusia no caerán
El gobierno de América también caerá pero ¿ cómo puede América caer?
Dudo que nadie caerá más salvo los gobiernos
Afortunadamente todos los gobiernos caerán
Los únicos que no caerán serán los buenos
Y los buenos no existen todavía
Pero tienen que empezar a existir existen en mis poemas
Existen en la muerte de los gobiernos de Rusia y de América
Existen en la muerte de Hart Crane y de Maiacovski
Ahora es el tiempo de la Profecía sin muerte y como consecuencia
El universo finalmente desaparecerá
Hollywood se pudrirá en los molinos de la Eternidad
Hollywood cuyas películas se’pegan a la garganta de Dios
Sí, Hollywood tendrá su merecido
Tiempo
Alcantarilla o gas de nervios en la radio
La Historia hará este poema profético y su fea estupidez una Horrible Música Espiritual
Yo tengo el quejido de la paloma y la pluma del éxtasis
El hombre no puede aguantar más el hambre del caníbal abstracto
La guerra es abstracta
El mundo será destruido
Pero yo moriré por poesía, que salvará al mundo
El monumento a Sacco y Vanzetti aún sin financiar para que Boston se ennoblezca
Nativos de Kenya atormentados por estúpidos estafadores de Inglaterra
Sud África en el puño del blanco imbécil
Vachel Lindsay ministro de Interior
Poe ministro de Imaginación
La secta de Pound, Economía
Y Kra perteneciendo a Kra y Putki a Putki
Fertilización cruzada de Blok y Artaud
Y no más propaganda para los monstruos
Y los poetas deberán quedarse fuera de la política o volverse monstruos
Yo me he vuelto un monstruo con la política
El poeta ruso sin duda un monstruo en su cuaderno secreto
El Tibet debe quedarse solo
Los poetas rusos pelearán con Rusia.
Whitman nos previno contra la Fábula Endemoniada de las Naciones
¿Dónde estaba Teodoro Roosevelt cuando Walt mandó su ultimátum desde su castillo en Candem?
¿Qué estaba esquematizando Wall Street cuando Lindsay anunció el desastre del dinero?
¿Dónde estaba la, Cámara de, Diputados cuando Hart Crane leyó en voz alta sus libros proféticos?
¿Dónde estaban escuchando a mis chillidos en el cuarto de atrás de la compañía Bickford’s
en las salas de personal?
¿Cerraron sus oídos a los gritos de mi alma cuando yo batallaba con las estadísticas
de investigación mercantil en el Foro Romano?
No, ellos luchaban en fieras oficinas, en carpetas de fracaso del corazón, gritando y negociando con el Destino
Peleando con el Esqueleto con sables, mosquetas, indigestión, bombas de robo, puteríos, cohetes, pederastia,
de vuelta contra la pared para construir sus mujeres y departamentos parques, suburbios, mariconadas,
Puertorriqueños amontonados para la masacre en la calle 114 por una heladera moderna de imitación china
Elefantes de perdón asesinados por una pajarera isabelina
Millones de fanáticos agitados en los depósitos con insectos por la chillona soprano de la industria
Canto de dinero de jaboneras, gorilas del dentífrico en la TV desodorantes en sillas hipnóticas
Petroleros en Texas, el Jet centellea entre las nubes
Escritores mentirosos de cielo ante la faz de la Divinidad
carniceros de sombreros y zapatos, ¡Todos Propietarios,
Propietarios, Propietarios, con la obsesión de la Propiedad y el Ser que se les desvanece!
¡Y sus largos editoriales en los portones de negros que gritan atacados por hormigas
que salen reptando de las primeras páginas!
¡Maquinarias de un sueño eléctrico masivo! Una puta babilónica que crea guerras aullando
sobre los Capitolios y las Academias.
¡Dinero! ¡Dinero! ¡Dinero! ¡Arrugado y enloquecido dinero celestial de la Ilusión! Dinero hecho de la nada,
del hambre, del suicidio.
Dinero de fracaso, de muerte.
¡El dinero contra la Ilusión! ¡Y los fuertes molinos de la Eternidad que roen el vasto papel de la Ilusión!

No te enfades conmigo

para Chodok Tulku

No te enfades conmigo
Podrías morir mañana
Soy un fantasma hambriento vacío
¿tienes cambio para prestarme?

No te enfades conmigo
Lleno de Dios mañana
Pena me daría que te enojes,
¿quieres ser el Dios de mi pena?

No te enfades conmigo
La guerra empieza mañana
Me bombardearán Te darán en un ojo
con la Flecha Interdependiente

No te enfades conmigo
Hierve el infierno mañana
Si ardiéramos ahora inflamados
Pasaríamos siglos en horror frío

No te enfades conmigo
Seremos gusanos mañana
ambos retorciéndonos en el barro
partidos en dos por un arado

No te enfades conmigo
¿Quiénes seremos mañana?
¿quién sabe hoy quiénes somos?
Mejor es meditar y rezar
Tila, Mila, Marpa, Naro.

Palabras celestes

El alba encandila el ojo
Sirenas rasgan el cielo
Cláxones de los taxis retumban en la calle
Bocinas rotas de coches balan balan balan

El cielo está cubierto de palabras
El día está cubierto de palabras
La noche está cubierta de palabras
Dios está cubierto de palabras

La conciencia cubierta de palabras
La mente está cubierta de palabras
Vida y muerte son palabras
Las palabras están cubiertas de palabras

Los amantes están cubiertos de palabras
Los asesinos están cubiertos de palabras
Los espías están cubiertos de palabras
Los gobiernos cubiertos de palabras

Gas mostaza cubierto de palabras
Bombas de Hidrógeno cubiertas de palabras
«Noticias» del mundo son palabras
Las guerras están cubiertas de palabras

Policía secreta cubierta de palabras
Hambre cubierto de palabras
Huesos de madres cubiertos de palabras
Niños esqueléticos hechos de palabras

Los ejércitos están cubiertos de palabras
Dinero cubierto de palabras
Altas Finanzas cubiertas de palabras
Junglas de pobreza cubiertas de palabras

Sillas eléctricas cubiertas de palabras
La multitud que grita está cubiertas de palabras
Radios tiranas cubiertas de palabras
El Infierno televisado, cubierto de palabras

Tema objetivo

Es cierto que escribo sobre mí mismo
¿A quién otro conozco mejor?
Dónde se juntan más sangre rosas rojas y basura de cocina
Qué más tiene mi grueso corazón, hepatitis o hemorroides-
¿Qué otro vivió mis setenta años, mi vieja Naomi?
Y si por casualidad escribo sobre política norteamericana,
sabiduría, meditación, teoría del arte
es porque leí un periódico amé
a los maestros leí libros por encima y visité un museo

Abedules

Cuando veo abedules oscilar a derecha
y a izquierda, ante una hilera de árboles más oscuros,
me complace pensar que un muchacho los mece.
Pero no es un muchacho quien los deja curvados,
sino las tempestades. A menudo hemos visto
los árboles cargados de hielo, en claros días
invernales, después de un aguacero.
Cuando sopla la brisa se les oye crujir,
se vuelven irisados cuando se resquebraja
su esmaltada corteza. Pronto el sol les arranca
sus conchas cristalinas, que mezcla con la nieve…
Esas pilas de conchas esparcidas diríase
que son la rota cúpula interior de los cielos.
La carga los doblega hacia los mustios
matorrales cercanos, pero nunca se quiebran,
aunque jamás podrán enderezarse solos:
durante muchos años las ramas de sus troncos
curvadas barrerán con sus hojas el suelo,
igual que arrodilladas doncellas con los sueltos
cabellos hacia atrás y secándose al sol.
Mas cuando la Verdad se me interpuso
en la forma de un hecho como la tempestad,
iba a decir que quizás un muchacho,
yendo a buscar las vacas, inclinaba los árboles…
Un muchacho que por vivir lejos del pueblo
sólo sabe jugar, en invierno o en verano,
a juegos que ha inventado para jugar él solo.
Ha domado los árboles de su padre uno a uno
pasando por encima de ellos tan a menudo
que nada les dejó de su tiesura.
A todos doblegó; no dejó ni uno solo
sin conquistar. Aprendió la manera
de no saltar de un árbol sin haber conseguido
doblarlo contra el suelo. Conservó el equilibrio
hasta llegar arriba, trepando con cuidado,
con la misma destreza que uno emplea al llenar
la copa hasta el borde, y aun arriba del borde.
Entonces, de un envión, disparaba los pies
hacia afuera y saltaba del aire hasta la tierra.

Yo fui también, antaño, un columpiador de árboles;
muy a menudo sueño en que volveré a serlo,
cuando me hallo cansado de mis meditaciones,
y la vida parece un bosque sin caminos
donde, al vagar por él, sentirnos en la cara
ardiente el cosquilleo de rotas telarañas,
y un ojo lagrimea a causa de una brizna,
y quisiera alejarme de la tierra algún tiempo,
para luego volver y empezar otra vez.
Que jamás el destino, comprendiéndome mal,
me otorgue la mitad de lo que anhelo
y me niegue el regreso. Nada hay, para el amor,
como la tierra; ignoro si existe mejor sitio.
Quisiera encaramarme a un abedul, trepar,
por las ramas oscuras del blanquecino tronco
y subir hacia el cielo, hasta que el abedul,
doblándose vencido, me volviese a la tierra.
Subir y regresar sería muy hermoso.
Pues hay cosas peores en la vida que ser
un columpiador de árboles.

Versión de Agustí Bartra

Alto en el bosque en una noche de invierno

Me imagino de quién son estos bosques.
Pero en el pueblo su casa se encuentra;
no me verá parada en este sitio,
ante sus bosques cubiertos de nieve.

Mi pequeño caballo encuentra insólito
parar aquí, sin ninguna alquería
entre el helado lago y estos bosques,
en la noche más lóbrega del año.

Las campanillas del arnés sacude
Como si presintiera que ocurre algo…
Sólo se oye otro son: el sigiloso
paso del viento entre los copos blandos.

¡Qué bellos son los bosques, y sombríos!
Pero tengo promesas que cumplir,
y andar mucho camino sin dormir,
y andar mucho camino sin dormir.

Versión de Agustí Bartra

El camino no elegido

Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
Y apenado por no poder tomar los dos
Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie
Mirando uno de ellos tan lejos como pude,
Hasta donde se perdía en la espesura;

Entonces tomé el otro, imparcialmente,
Y habiendo tenido quizás la elección acertada,
Pues era tupido y requería uso;
Aunque en cuanto a lo que vi allí
Hubiera elegido cualquiera de los dos.

Y ambos esa mañana yacían igualmente,
¡Oh, había guardado aquel primero para otro día!
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante,
Dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.

Debo estar diciendo esto con un suspiro
De aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
Yo tomé el menos transitado,
Y eso hizo toda la diferencia.

Versión de Agustí Bartra

El pastizal

Voy a limpiar el arroyo, en los pastos…
Sólo rastrillaré las hojas secas.
(Y quizás me detenga hasta ver clara el agua.)
No, no tardaré mucho. -Ven también.

Voy a buscar el lindo ternerillo
que se apoya en su madre. Es tan pequeño
que cuando ella lo lame se menea.
No tardaré mucho. -Ven también.

Versión de Agustí Bartra

El peligro de la esperanza

Es justo allí
a mitad de camino entre
el huerto desnudo
y el huerto verde,
cuando las ramas están a punto
de estallar en flor,
en rosa y blanco,
que tememos lo peor.

Pues no hay región
que a cualquier precio
no elija ese tiempo
para una noche de escarcha.

Versión de Carlos López Narváez

El potro desbocado

Tiempo ha, cuando la nieve empezaba a caer,
nos detuvimos junto, a unos pastos… ¿De quién será
aquel potro?”, dijimos. El pequeño Morgan había
puesto una pata delantera sobre el muro de piedra
y la otra sobre el pecho, encogida. Agachando
la cabeza, nos contempló un instante y huyó.
Escuchamos el diminuto retumbo de su fuga,
y nos pareció verle, una sombra gris recortándose
contra el inmenso cortinaje de los copos de nieve.
“Ese pequeño está asustado de la nieve que cae.
No conoce el invierno. Para ese pequeñuelo
no es cosa baladí. Y huye trotando.
Ni su madre podría decirle: «¡Quieto! ¡Es sólo el tiempo!»
El pensaría que ella sólo habla por hablar.
¿Dónde estará su madre? ¿Por qué no va con él?”

El potro ya regresa con su pétreo repiqueteo,
salta de nuevo el muro con ojos blanquecinos
y erguida la cola sin pelo.
Hace temblar su piel como si sacudiera moscas.
“Quienquiera que deja ese potro afuera tan tarde,
cuando los demás animales están en el establo,
hay que avisarle para que salga y lo haga entrar.”

Versión de Agustí Bartra

El teléfono

“Cuando hoy me hallaba yo lejos de aquí,
paseando sola,
quieta y tranquila
era la tarde.
Sobre una flor incliné mi cabeza
y oí tu voz.
¡Oh, no digas que no, porque entendí…!
Me hablaste desde aquella flor que está en la ventana.
¿Has olvidado lo que me dijiste?”

Pero dime antes qué creiste oir.”

“Esquivando una abeja de la flor,
incliné mi cabeza
y, cogiéndola luego por el tallo,
escuché y oí, clara, la palabra…
¿Pronunciaste mi nombre? ¿O bien dijiste…?
Sí, alguien dijo: «¡Ven!», mientras yo me inclinaba.”

“Si acaso lo pensaba, no lo dije en voz alta.”

“Por eso regresé.”

Versión de Agustí Bartra

Fuego y hielo

El mundo acabará, dicen, presa del fuego;
otros afirman que vencerá el hielo.
Por lo que yo sé acerca del deseo,
doy la razón a los que hablan de fuego.
Mas si el mundo tuviera que sucumbir dos veces,
pienso que sé bastante sobre el odio
para afirmar que la ruina sería
quizás tan grande,
y bastaría.

Versión de Agustí Bartra