Mil novecientos sesenta y dos (22 de junio) de Amable Sánchez Torres

¿A dónde iré, Señor, con esta cruz
y qué haré con ella cuando me canse?
“Sacerdos in aeternum…”
Un óleo antiguo me quema las entrañas
y abre en ellas un cauce de soledad y angustia
como en ciertos desiertos ciertos ríos.
Cuando salga de aquí
tendré la dimensión de un separado
y los que antes me trataban
como a uno más del grupo
me verán de reojo
y murmurarán por las esquinas.