Voces para una batalla (II) de Javier Barreiro Cavestany

dicen que nací para escuchar y recordar
pero mi memoria falla a medida que me hago viejo
además no sé contar
la presencia de un auditorio ávido de sangre y falsas
pasiones
termina por ofender mi ya escasa dignidad
conquistada desde niño sobre el regazo de mi madre

deletreando sonidos que eran lugares objetos
seres para mí desconocidos
todavía hoy al decir azul marino
mi mente se sume en ese desconcierto propio
de quien nombra algo incomprensible
amor orgullo cobardía
que forma tendrán
sin esa música que las encierra en una articulación
caprichosa

pero antes de que mi voz fuese reconocida
antes de poder levantarme para decir: quiero
frente al enjambre de chismosería exaltada
de golpe calla
como hembras prontas para la monta
antes del silencio cargado de presagios colgando de mi
lengua
tuve que aprender a callar
a esconderme como un criminal o leproso
en establos nauseabundos aprendí a amar el estiércol
y la paja
la baba de las bestias el metal
de argollas y cabestros forjados con maestría
para someter a la fuerza pura
tuve que soportar
golpes y odios que mis versos nunca cuentan
burlas y sarcasmos
de los que Disio el idiota se ha librado
porque sólo a mí estaban reservados
y las mujeres suspiraban que nadie
nadie hubiese sido tan bello como yo
de no haberme faltado la vista ni el andar acompasado

hoy sé que lo decían para humillar mi cuerpo
inepto para el amor y la guerra